febrero 23, 2017

Complejo Agroindustrial Azucarero Venezuela C.A

El Complejo Agroindustrial Azucarero Central Venezuela, se encuentra ubicado en la parroquia de El Batey, Jurisdicción del municipio Sucre en el estado Zulia. La empresa fue constituida el 16 de Mayo de 1913 en el estado de Delaware, EEUU, pero nace propiamente en 1914. Se formó con capital mixto norteamericano y del sector privado venezolano, sobre todo del Zulia y en 1920 fue convertida en empresa venezolana, con el nombre que hoy constituye su razón social.

Esta empresa realizó su primera zafra en 1915, precisamente el año cuando Europa se hundió en la más absurda de las guerras. Venezuela, por su parte, era un país rural, apacible que todavía no había recibido el prodigioso bautismo del petróleo. Los fundadores fueron la familia París, entre ellos Don Juan París.

La C.A. Central Venezuela fue el primer central que se asentó en nuestro país junto con el Tacarigua y con su funcionamiento comenzó la transformación del país; del cambio del papelón y la panela a la Era del Azúcar refino. No era de extrañar que el novedoso proceso industrial se asentara en el Zulia, pues ya los zulianos habían sido pioneros en el establecimiento de la luz eléctrica y de la banca; y Gibraltar, en las cercanías del central, había sido desde la colonia, puerto de entrada de las regiones de los Andes y una de las ciudades más prominentes que tenía el estado.

Bobúres, por su parte, fue seleccionado como sede de la empresa por la inmensurable riqueza de la zona y por las propicias y ventajosas condiciones para la agricultura en el país. Así a orillas del Lago de Maracaibo, comenzó el central sus actividades, con vocación hacia fuera, pues en su origen, a falta de consumo interno casi toda su producción fue destinada a la exportación.

Cuando inicia sus labores el central, la zona era mayoritariamente selva existían pocos pero, importantes poblados como Gibraltar, Bobúres y Torondoy. A raíz de su surgimiento y ante la necesidad de trabajo, se establecieron en torno a él diversos asentamientos que hoy han ido creciendo y aumentando su población.

Imaginemos por un momento los años de 1915 a 1945, treinta años de lucha contra la naturaleza y contra el mundo convulsionado económicamente. En las memorias del central nos encontramos con la Primera Guerra Mundial, la gripe española, la crisis de 1929 al 1935, la Segunda Guerra Mundial y también las epidemias de langosta que devoraban las siembras, las enfermedades que mataban a las mulas, el paludismo y la fiebre amarilla que diezmaban a los corteros. Pero, sobre todo esto, la voluntad férrea de Don Juan E. Paris, el fundador, de su hijo Don Juan París, de Don Pedro París, de Don Henry López Peña, consolidando la tierra, mejorando los equipos, reinvirtiendo lo producido, luchando contra la lluvia y la sequía, contra los precios bajos de exportación y la falta de mercado interno, entre otras cosas.

Las dos décadas siguientes del 1945 al 1965 pertenecen a Don Rafael París. El país se moderniza y surgen nuevos problemas.

Se agudizan los problemas laborales y se firma el primer convenio de trabajo del Central. Aparecen nuevos centrales y hay superproducción de azúcar y guerra de precios en el mercado en competencia, lo cual conlleva a la formación de la D.V.A.

(Distribuidora Venezolana de Azúcares) y posteriormente, la firma del primer contrato colectivo por rama de industria, ambos con el objeto de estabilizar la economía de la industria azucarera. A pesar de todo esto, y de la ayuda del sector financiero público y privado, la pesada estructura productiva del Central Venezuela lo coloca en una posición marginal y le crea graves problemas de liquidez progresiva que hacen crisis en el año 1965.

Allí aparece Don Joaquín Brillembourg, quien ante la perspectiva del fracaso de una empresa que había sido orgullo y símbolo del conglomerado zuliano, decidió adquirir la mayoría de las acciones de la compañía.

En el año 1965, solucionada temporalmente la crisis financiera inmediata, emprende primero el Dr. Hugo Brillembourg , hijo de Don Joaquín, y más tarde con la ayuda de su hijo el Ing. Felipe Brillembourg, vicepresidente ejecutivo, que administró la empresa hasta el año 2009, donde el empresario capitalista cerró las puertas de la C.A Central Venezuela y Agrícola Torondoy C.A, dejando sin empleo a más de 800 trabajadores y trabajadoras, lo que conllevó a que el día 20 de Octubre del mismo año el Gobierno Nacional tome las instalaciones de ambas empresas con un medida preventiva de ocupación y operatividad temporal.

El día 22 de Abril de 2010 por instrucciones del Comandante Presidente del República, Hugo Chávez, se decreta la expropiación de ambas empresas para convertirlas en Empresa Socialistas y Unidad de Producción Socialista (Complejo Agroindustrial Azucarero Venezuela), para de esta manera velar por el cumplimiento del modelo socialista con la participación popular de la comunidad, productores y productoras, trabajadores y trabajadoras organizadas en la toma de decisiones para un bien social.

Ambas empresas pasan a ser dirigidas por la Corporación Venezolana Agraria de Azúcar (CVA Azúcar, S.A.), que logró estabilizar nuevamente la estructura productiva. El C.A. Central Venezuela cumplió 100 años de producción consecutiva, siendo el único central que aún se mantiene en pie, subsistiendo a los embates de las adversidades y definiendo un futuro de porvenir para la zona, esto gracias a la intervención del Gobierno Bolivariano y la CVA Azúcar que junto a los trabajadores laboran para mantener la seguridad agroalimentaria de la nación.

Actualmente, la Junta Interventora, Liquidadora y Supresora de la Corporación Venezolana Agraria del Azúcar S.A., (CVA Azúcar) presidida por el G/D Wilfredo Silva, está ejecutando lineamientos para reimpulsar y reorganizar éste ingenio azucarero y del resto ubicados en el país.

Capacidades del Complejo